Se asienta en un cerro a orillas del rio Cámaras. Ha estado poblada desde épocas remotas como atestiguan importantes yacimientos: la ciudad de Beligiom de los Celtíberos (el Piquete de la Atalaya), y la Villa de La Malena de época romana. Fueron los musulmanes quienes le dieron nombre.
Lo más interesante en la villa romana La Malena son las decoraciones aparecidas en 22 de las estancias, pavimentadas con mosaicos policromos de variados temas, desde composiciones geométricas hasta complejas escenas figurativas de las que destaca la que cubre la estancia 26 que representa las Bodas de Cadmo y Harmonía.
Se plantea la construcción de un edificio que, sin alterar la esencia de la villa, pueda cubrir el yacimiento y hacerlo visitable en el mismo emplazamiento. Actualmente hay un Taller de Mosaicos y un Centro de Interpretación donde pueden verse los trabajos que allí se realizan.
Esta iglesia destaca por su volumen y grandes proporciones. Es el resultado de dos etapas constructivas: la iglesia-fortaleza mudéjar, erigida durante la segunda mitad del siglo XIV, y la transformación barroca realizada en la segunda mitad del siglo XVIII.
Se ubica en las afueras del casco urbano de la localidad en un lugar privilegiado junto a la vega del rio Cámaras. Es una de las escasas muestras de románico al sur del Ebro. Se construyó en los siglos XII y XIII. Según la leyenda aquí fue enterrada la hija del gran Califa de Córdoba, Abderramán III.
Corona el monte Calvario al final de una cuesta jalonada por los peirones de un vía crucis decorados con cerámica de Muel. La panorámica es estupenda. Es de origen medieval (siglo XIII-XIV) y con una nave. En el siglo XVI se le añadió la voluminosa cabecera poligonal y una pequeña torre mudéjar. Luego capillas barrocas y otros añadidos.
De los siglos XIV y XV. Sólo quedan algunos lienzos y también han desaparecido los cuatro portales de entrada a la Villa. El perímetro amurallado se conserva hasta la década de 1920.
Es un pozo excavado en la tierra con muros de contención, de pequeñas o grandes dimensiones e incluso con techo, que dispone de aberturas para la introducción de la nieve y posteriormente la extracción del hielo. La actividad de los neveros artificiales es conocida desde tiempos de los romanos (2.000 a C.), su gran desarrollo tuvo lugar entre los siglos XVI y XIX, y ha sido utilizada hasta mediados del siglo XX
Estas paredes constituyen un magnífico lienzo de conglomerados rojizos próximo al rio Cámaras. Frente a la ermita de San Nicolás de Bari.
En 1985 dos geólogos de la Universidad alemana de Würzburg (Wolfgang Hamman y Kord Ernstson) presentaron la hipótesis de la existencia de una estructura que podría ser catalogada como un impacto de meteorito en el término de Azuara. según esta teoría, hace 35-40 millones de años, los fragmentos de un cuerpo planetario de varios kilómetros de diámetro impactaron un área al norte de la Península. Uno de estos impactos provocó un gran cráter de 40 km de diámetro; este es el denominado evento de Azuara. La controversia científica no ha cesado desde el momento de presentar esta hipótesis.
Desde el año 2005 hay una exposición permanente en el vestíbulo del Ayuntamiento de Azuara, en la que encontrarás toda esta información acompañada de diversas muestras, tanto del entorno de Azuara, como de otros lugares del planeta. Más información aquí